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¿Qué es el sexo tántrico? 4 consejos para practicarlo

¿Qué es el sexo tántrico?

La sexualidad es un terreno fértil, rico y variado, en el cual puedes encontrar un sinfín de prácticas de las que no siempre tienes que haber oído hablar. Un ejemplo de ello es el sexo tántrico, ¿te suena?

Se trata de una antigua práctica que proviene de la lejana India y que tiene un apoyo o una relación muy estrecha con el yoga. Es una sexualidad que va un poco más allá de lo meramente físico y que empieza a ganar adeptos en Occidente.

Si te interesa saber en qué consiste, te invitamos a que nos acompañes. Además, te ofreceremos una lista de consejos que te ayudarán a ponerlo en práctica en tus relaciones, por si te pica la curiosidad.

¿Qué es el sexo tántrico?

Una primera forma de definirlo sería entendiéndolo como una mezcla entre sexualidad y espiritualidad. El término viene del antiguo hinduismo, concretamente del concepto “tantra”. Este hace referencia al espíritu, la autopercepción o una especie de consciencia de uno mismo.

Se trata, en general, de un concepto esquivo, presente en algunos textos hindúes y que es difícil entender si lo separamos de su filosofía o religión. En cualquier caso, tiene que ver con una intimidad de nuestro carácter espiritual.

Así entendido, el sexo enfocado en el tantra no buscaría directamente el orgasmo o el placer puro y final. Tiene que ver más con reconocer, notar y sentir. Es una especie de juego o de baile donde no solo disfruta la piel, también el espíritu.

Por eso, llevado a la práctica, es más pausado o suave. Porque lo que se busca es una plena presencia, una consciencia absoluta de lo que está sucediendo para ser capaces de disfrutar de la experiencia de otra manera, más íntima.

En términos religiosos, el coito puede ser una experiencia que prácticamente lleve a la iluminación, que ofrezca una perspectiva más clara sobre la vida y sobre uno mismo.

Sin embargo, también se utiliza como una manera de curar o de tratar determinados problemas sexuales. Y es que se considera que, en la sexualidad tántrica, hay espacio para solucionar la disfunción eréctil, la eyaculación precoz o cualquier otro tipo de barreras o problemas sexuales.

Reconocer de otra forma al otro

Este es un paso fundamental. Concretamente, tienes que tener una experiencia más transparente y lúcida de ti mismo. Esto te sirve, por ejemplo, para eliminar todo tipo de problemas emocionales que hayas arrastrado.

Así, desharás los bloqueos y disfrutarás de una sexualidad más sana, así como conocerte a ti mismo mejor a través de la libido.

Esa reflexión sobre el propio cuerpo hace que a veces tenga que ver con la masturbación. De este modo, uno mismo, y completamente solo, es capaz de llevar a cabo este tipo de experiencias, aunque también se hace en pareja.

En cualquier caso, tiene que ver con las energías sexuales. Es decir, del mismo modo que meditas o te mueves en el yoga para reubicar tus energías en los distintos puntos del cuerpo, lo harás también en la intimidad. Y es que ese es el principal punto de cambio de esta modalidad de sexualidad, el cual entiende el cuerpo como una energía que hay que conocer y reordenar, con un estilo más suave, pausado y consciente.

¿Cómo hacer sexo tántrico?

Después de lo expuesto, a lo mejor piensas que esta práctica es bastante complicada y no te ves en situación de probarla. No te preocupes, ya que es mucho más sencillo de lo que crees. ¡Sigue estas pautas!

1. Emplea el mindfulness

Te hará falta la conciencia plena. Por eso, un poco de meditación previa te irá bien. La idea es que seas plenamente consciente de todo lo que pasa a tu alrededor y de todo aquello que estás sintiendo.

2. Conoce bien tu cuerpo

Un automasaje (antes de pasar a tu pareja) será muy útil para que vayas siendo consciente de ti mismo, de cómo funciona y para que notes todo aquello que sientes con el contacto. Es probable que termines percibiendo sensaciones que te sorprenderán.

3. Empieza por masturbarte

Y hazlo lentamente, notando cada movimiento y sensación. Muchas veces asociamos el coito con las prisas y con el orgasmo rápido. En este punto cabe recordar la apuesta por disfrutar con tranquilidad del escritor canadiense Carl Honoré en su libro Elogio de la lentitud. Hay que estar conscientes de todo movimiento y de cualquier sensación que se despierte en ti.

4. ¿Y cómo hacerlo en pareja?

Lo primero será sentaros el uno frente al otro, desnudos, con las piernas cruzadas y la mano en el corazón del otro. La idea es llegar a sincronizar las respiraciones.

Tenéis que mantener contacto visual en todo momento, ya que este será un refuerzo para que sintáis esa conexión especial que remueva vuestras energías. Para ello, hacerlo con calma y lentitud. Se trata de reconectar y de descubrir nuevas sensaciones, no os precipitéis.

Cuando estéis preparados para el sexo, después de un masaje o de recorrer el cuerpo del otro lentamente, llega el momento de hacerlo. Por ejemplo, utilizar la postura yab-yum. Consiste en que él se sienta con las piernas cruzadas, y ella se pone encima, rodeándole la cintura con sus piernas.

Tendréis que conseguir sincronizar la respiración y, a partir de ahí, empezar a hacerlo muy suave y delicadamente. Y recordar que, como decía el sexólogo taoista Su Nu, el orgasmo no es el objetivo.

Lo es cierto que el sexo se relaciona muy directamente con el espíritu y se puede desarrollar en él un contacto mucho más estrecho e íntimo entre las dos personas.

Los hindúes lo entendían como una práctica casi religiosa o espiritual. Y como tal, tienes la posibilidad de aplicarla a tu relación actual. Otra forma de entender el sexo que te descubrirá más posibilidades. Un nuevo mundo donde cada sensación se convierte en única.

Por todo ello, el sexo tántrico está considerado como una práctica muy especial. Te ayudará a descubrir tus gustos, a conocer tu cuerpo y a sentirte mejor con él.